lunes, 28 de marzo de 2016

Nuevas irregularidades del posible fraude de CBM-Secuoya y de la Administración en la ejecución del contrato de la TV pública murciana 7RM

Tercera denuncia de APARM
   
·    CBM-Secuoya vulnera los derechos de propiedad intelectual de unos 1.120 programas de Radiotelevisión de la Región de Murcia (RTRM)
·    En el cuarto trimestre de 2015 no realiza 237 horas de programación informativa y alarga con engaños otras 176 horas que no ha producido
·    CBM-Secuoya incumple el contrato y la ley al impedir permanentemente la accesibilidad a la web de 7RM a las personas con discapacidad
·    Las irregularidades se realizan con la complicidad del Responsable del contrato, del Órgano de contratación y la ausencia de control por parte de RTRM y la Comisión de seguimiento del Contrato programa
·    APARM solicita que las tres denuncias realizadas sean entregadas a la Comisión de la Asamblea Regional encargada del control parlamentario de RTRM y al Consejo de Administración

  La Asociación de Productores Audiovisuales de la Región de Murcia (APARM) ha presentado una tercera denuncia en la que se detallan nuevas irregularidades del posible fraude en la ejecución del contrato por la empresa del Grupo Secuoya, Central Broadcaster Media S.L.U. (CBM), adjudicataria de la gestión indirecta de 7RM, la televisión pública autonómica murciana. La denuncia acusa de complicidad por  «permanente dejación de funciones del Órgano de contratación (el Consejero de Desarrollo Económico, Turismo y Empleo, Juan Hernández Albarracín), del Responsable del contrato (Jesús Castaño López), de Radiotelevisión de la Región de Murcia (RTRM), de la Comisión de seguimiento del Contrato-programa» de RTRM.

Siguen las trampas para aumentar el número de horas de informativos
Según la denuncia, en el cuarto trimestre de 2015 CBM-Secuoya ha continuado haciendo trampas para contabilizar como originales unas 176 horas de informativos que nunca ha producido. El engaño consiste en «repetir noticias hasta cuatro veces en un mismo informativo de mediodía y tarde/noche», lo que «supone una media de unos 15 minutos de noticias repetidas en cada informativo».
Los informativos de media noche han aumentado su duración a una hora con esta trampa de «repetir varias veces las mismas noticias e intercalando una entrevista de unos diez o doce minutos, aunque la duración real del informativo es de media hora escasa. Esas mismas noticias siguen repitiéndose en los informativos de la mañana que, de una hora de duración, pasan a durar dos horas y media. En realidad duran unos 30 minutos y a continuación los repiten también en bucle; para evitar que sean tan descarados como los de meses anteriores y para despistar ponen un reloj que desaparece misteriosamente de vez en cuando, intercalan a los presentadores y una larga entrevista de más de 20 minutos de duración». Según los datos de las denuncias, con estas trampas, entre junio y diciembre de 2015 CBM-Secuoya ha repetido unas 308 horas de noticias que nunca ha producido.
El problema es que los informes de RTRM «se limitan a sumar horas de programas, pero apenas analizan el contenido de esos programas para descubrir las trampas y engaños que encierran». Así, en el cuarto trimestre la empresa incumple de nuevo su compromiso contractual de que «la programación informativa tendrá como mínimo una presencia de 45 horas semanales» y no realiza unas 237 horas.
«Independientemente de las responsabilidades legales a que de lugar este posible fraude», dice la denuncia, «además de la sanción por incumplimiento de contrato, estas horas de información repetida y los informativos grabados no deben ser consideradas como de servicio público» y su importe debe ser descontado «en la liquidación anual como no ejecutadas en el año 2015».
En el cuarto trimestre la empresa tampoco realiza diez retransmisiones en directo (5 culturales y 5 deportivas) que figuraban en su oferta. La denuncia señala que «el informe de RTRM apenas aporta información que permita saber si CBM-Secuoya está cumpliendo sus obligaciones contractuales; y de la información que aporta no se desprende que RTRM esté haciendo un seguimiento y control riguroso». Los informes no indican «la fecha, duración y el municipio», ni diferencian los eventos incluidos en el contrato «cuya retransmisión en directo es obligatoria, de aquellos otros eventos que dicha empresa ha decido grabar por su cuenta, ya sea en directo o no».

CBM-Secuoya vulnera los derechos de propiedad intelectual de unos 1.120 programas de RTRM
La denuncia indica de forma detallada la vulneración del «régimen de propiedad intelectual de unos 1.120 programas de servicio público emitidos en 7RM entre junio y octubre de 2015. La vulneración se repite ya que los programas se han subido después a la web http://7tvregiondemurcia.es con el copyright de CBM, donde han permanecido hasta la fecha en la que se presenta esta denuncia en marzo de 2016», es decir, más de nueve meses. Esta vulneración de los derechos que ostenta RTRM, se debe a que «RTRM, el Responsable del contrato y el Órgano de contratación no han cumplido con su función de inspección y control para asegurar el estricto cumplimiento de lo convenido».
«Además, de iniciar el proceso de imposición de sanciones, –según la denuncia– se le debe exigir a CBM-Secuoya:
a)    La eliminación inmediata del copyright CBM 2015 de todos los programas realizados, incluidos los que están en la web http://7tvregiondemurcia.es , y su sustitución por el copyright RTRM 2015, en un plazo de veinte días y cuyos costes deberá asumir íntegramente CBM-Secuoya.
     b) La incorporación a los archivos audiovisuales de RTRM de todos los programas señalados en el apartado inmediatamente anterior, con el copyright RTRM 2015».
Ante la notoria dejación de funciones, la denuncia pide que el proceso sea controlado «por varias personas elegidas de forma paritaria por el Consejo de Administración de RTRM y por la Comisión de la Asamblea Regional encargada del control parlamentario de RTRM».

Se impide a las personas con discapacidad el libre acceso a la web de 7RM y se incumple toda la normativa legal
Desde que se hizo cargo de la gestión indirecta de la televisión pública 7RM, «la empresa CBM-Secuoya ha impedido el libre acceso y utilización regulares por las personas con discapacidad a la web http://7tvregiondemurcia.es » y a sus contenidos, incumpliendo la normativa legal en materia de accesibilidad: la denuncia señala el incumplimiento de diversos artículos de dos leyes estatales, dos reales decretos, del Mandato Marco de RTRM, el Contrato-programa y los dos pliegos de cláusulas administrativas y técnicas por los que se rige el contrato.
CBM-Secuoya también incumple su oferta contractual (pág. 243) en materia de accesibilidad a dicha web de las personas con discapacidad que, entre otras cosas, dice que «cumplirá con el nivel de accesibilidad "Doble A"» de «los estándares web dictados por el W3C» y el «reproductor de vídeo que dará soporte a las funciones de accesibilidad para los usuarios con discapacidad visual o auditiva, como subtítulos, posibilidad de lector de pantalla y navegación mediante teclado». Lo que tampoco es posible porque, como dice la primera denuncia, CBM-Secuoya ha incumplido también permanentemente lo establecido por la Ley General de la Comunicación Audiovisual (LGCA) en subtitulación, audiodescripción y lengua de signos. 
La sanción por este incumplimiento reiterado que establece la LGCA es una «multa de 500.001 hasta 1.000.000 de euros». La infracción ha reportado un claro beneficio económico para CBM-Secuoya,  derivado del gasto no realizado (que suele ser elevado) en la accesibilidad de la web.
Que el posible fraude sea abordado por la Asamblea Regional
Sin embargo, a pesar de las numerosas irregularidades señaladas en la denuncia, no se ha iniciado «por el Órgano de contratación ni un sólo procedimiento de sanción a CBM-Secuoya por los incumplimientos contractuales realizados, ni por iniciativa de RTRM, ni a propuesta del Responsable del Contrato ni de la Comisión del Contrato-programa». De modo que continúan por parte de CBM-Secuoya los incumplimientos del contrato firmado, de la legislación, del Mandato Marco, del Contrato-programa y de los pliegos.
Estos hechos muestran, que la «complicidad con las infracciones que implica tolerar estos incumplimientos, es una clara dejación de funciones y un posible fraude por parte de quienes tienen el deber de exigir el cumplimiento riguroso del contrato, de la normativa legal vigente y defender el interés general».
Como «los hechos señalados en la presente denuncia se integran también en las competencias del Consejo de Administración de RTRM y en las competencias de la Comisión de la Asamblea Regional encargada del control parlamentario de RTRM», la APARM ha pedido que se les trasladen las tres denuncias para que «ejerzan las funciones que le son propias».